Matías, Fernanda y Diego: Tres jóvenes, un mismo sueño
- WoodlandStories Magazine

- 17 ago 2025
- 3 Min. de lectura
Matías Abraham Sánchez Villalobos y los hermanos Fernanda y Diego Pina Salinas tienen algo en común: la pasión que arde en sus corazones por el fútbol.
Sus historias no solo hablan de talento, sino de disciplina, de sacrificios familiares y de una convicción inquebrantable de que los sueños, cuando se trabajan con el alma, no tienen fronteras.
Fernanda: “Yo aprendí que el éxito no es ser vista, sino nunca rendirme”
Nacida en las islas de São Miguel, Portugal, Fernanda Pina Salinas transformó cada derrota en una lección y cada crítica en motivación. “Desde niña el fútbol fue mi forma de expresarme. Al principio tenía miedo a fallar, pero un día entendí que, si quería brillar, tenía que atreverme”, nos cuenta. Su camino ha estado lleno de desafíos, desde enfrentarse a equipos de niños en Juniors FC, hasta vivir la dureza del fútbol internacional en España. Sin embargo, fue su hambre de superación la que la llevó a nunca bajar los brazos.
Hoy, Fernanda tiene clara su meta: jugar fútbol universitario en División 1 y convertirse en profesional. “Entreno todos los días porque sé que el fútbol no te regala nada. Pero cada vez que piso la cancha, recuerdo por qué empecé… por amor al juego y por el orgullo de mi familia”.
Diego: “El balón es mi mejor amigo. Con él aprendí a ser disciplinado y a nunca conformarme”
Diego Pina Salinas confiesa que de pequeño nunca quiso patear un balón. Prefería atraparlo con las manos y correr. Todo cambió el día que un amigo lo invitó a entrenar fútbol en Juniors FC. “Desde entonces, el balón no se despegó más de mí. Practicaba en casa, en la calle, en todos lados. Era como si necesitara tenerlo siempre cerca”, recuerda.
Diego fue forjando su camino con esfuerzo. “Me costó encontrar mi posición ideal, pero cuando me dejaron jugar por las bandas, encontré mi lugar”. A sus 14 años, Diego ha jugado torneos en España, ha dado asistencias memorables y ha anotado goles frente a los mejores equipos. “Para mí, el fútbol es constancia. Aprendí que ser bueno no basta; hay que ser paciente, trabajar más que los demás y nunca dejar de aprender”.
Ahora, Diego ha dado un nuevo paso al ser parte de Houston Rangers MLS Next 2, y tiene un objetivo claro: “Quiero ser mejor cada día, marcar muchos goles, y llegar a jugar en un nivel profesional”.
Matías: “Quiero llegar al fútbol universitario y después… que nadie me detenga”
Matías Abraham Sánchez Villalobos, venezolano de nacimiento, lleva el fútbol en la sangre desde los 4 años. “Cuando llegamos a Estados Unidos, lo primero que pedí fue una pelota”, nos dice con una sonrisa. A sus 13 años, Matías entrena en la academia Junior Athletics y, además, ha sumado entrenamientos personalizados para perfeccionar su técnica.
Pero su verdadera fortaleza está en su disciplina impecable: “Matías come bien, duerme bien, entrena todos los días. Es un niño que entiende que el talento solo no alcanza”, dice su familia. Él lo tiene claro: su primer gran sueño es obtener una beca universitaria a través del fútbol, como hizo su hermana mayor en el tenis. “Quiero seguir los pasos de mi hermana, jugar a nivel universitario, y si de ahí doy el salto… que nadie me detenga”, afirma convencido.
Además, Matías no solo sueña con ser futbolista, sino también con convertirse en periodista deportivo. “Me sé todos los equipos, los fichajes, los torneos. Me encantaría contar historias de fútbol… pero primero quiero vivirlas en la cancha”.
Tres historias distintas, un mismo corazón
Fernanda, Diego (de padres chilenos) y Matías representan a miles de jóvenes latinos que, con sacrificio, amor familiar y una pasión desbordante, luchan por sus sueños en un país de oportunidades. No solo son promesas del fútbol; son ejemplos de resiliencia, de identidad y de orgullo hispano.


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