Laura Murillo: La voz que lidera a los hispanos en Houston
- WoodlandStories Magazine

- 17 ago 2025
- 3 Min. de lectura
En Houston, una ciudad vibrante y diversa, Laura Murillo se ha convertido en una de las líderes más influyentes y admiradas de la comunidad hispana.
Como presidenta y CEO de la Houston Hispanic Chamber of Commerce, Laura no solo ha forjado su propio camino con esfuerzo y pasión, sino que también ha abierto puertas para miles de personas que, como ella, sueñan con un futuro mejor.
“Nada se logra en solitario”, dice Laura, con la calidez que la caracteriza. Detrás de cada éxito hay un equipo, una familia, una comunidad que impulsa, acompaña y sostiene. Y así, Laura agradece profundamente a su equipo en la Cámara, a su mesa directiva y a todas las personas que han creído en su visión durante los 17 años que lleva liderando esta institución clave en Houston.
Laura nació en Houston, la menor de nueve hermanos, hija de padres inmigrantes mexicanos. Su papá, un emprendedor nato sin educación formal, le enseñó que las barreras solo existen si las aceptas. Su mamá, una mujer de gran corazón y devoción familiar, le transmitió los valores de la fe, la disciplina y el amor incondicional. Desde pequeña, Laura combinaba sus tardes entre jugar en la calle y visitar a la señora Robinson, una vecina americana que la introdujo al mundo de los libros y le mostró, sin saberlo, la importancia de la educación.
“Yo entendí desde niña que la educación abría caminos diferentes, caminos de influencia, de impacto y de servicio.”
A los 10 años, ya trabajaba en el restaurante familiar. A los 21, se graduaba de la Universidad de Houston, y con cada etapa, su visión de ayudar a otros se hacía más clara.
Pero la vida le tendría preparados desafíos aún mayores. Laura es madre soltera de dos hijas, a quienes ha sacado adelante con orgullo, determinación y sacrificio. “Pude haberme detenido, decir ‘hasta aquí llegué’, pero decidí seguir. A veces sin dormir, con miedos, pero siempre con la fe de que Dios abre caminos a quien trabaja duro”, nos cuenta.
Sus hijas hoy son reflejo de esa perseverancia: una es ingeniera y astrofísica trabajando con la NASA, la otra se graduó en Washington y fue la más joven en trabajar en el Congreso de EE.UU. a los 16 años.
Laura no se conformó con su éxito personal. Creó programas para jóvenes líderes emergentes, ha impulsado iniciativas para pequeños empresarios y ha sido pieza clave en proyectos de gran escala como la llegada del Mundial de Fútbol 2026 a Houston. “Cada partido equivale a un Super Bowl para la economía local. Esto traerá miles de oportunidades para negocios, voluntarios y para mostrar al mundo la fuerza de Houston y su comunidad hispana”, afirma con entusiasmo.
Para Laura, el mayor enemigo es la pasividad. “Las oportunidades no tocan a la puerta. Hay que salir a buscarlas”.
La tecnología ha democratizado el acceso a la información, pero también ha generado distracciones. “Hay jóvenes con todo el potencial, pero sin dirección. Por eso es vital rodearse de personas que te inspiren, asistir a eventos, tomar talleres, involucrarse. Nadie te llevará de la mano, pero sí encontrarás quienes te abran una puerta si das el primer paso.”
Laura enfatiza que el voluntariado es una herramienta poderosa de crecimiento personal y profesional, algo que aprendió desde los 15 años y que sigue promoviendo hoy. “El servicio desinteresado no solo ayuda a otros, sino que te forma como líder, te da habilidades, contactos y una visión más amplia del mundo.”
Actualmente, la Cámara Hispana de Houston ofrece múltiples recursos para quienes desean emprender o desarrollarse profesionalmente. “No importa si vendes desde tu casa o si apenas estás soñando con tu primer negocio. La Cámara tiene programas, talleres, eventos, todo al alcance de quien quiera esforzarse”, nos asegura. Y recalca: “El éxito de uno no es limitado, se multiplica cuando compartimos el conocimiento y tendemos la mano a los demás.”
Laura Murillo no solo representa el éxito empresarial, sino también la esencia de la mujer hispana que lucha, educa, trabaja y transforma su entorno. Su historia es la prueba viviente de que la pasión, la disciplina y la constancia abren puertas donde otros solo ven muros.


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