De pie, una y otra vez
- WoodlandStories Magazine

- hace 6 días
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Hace algunos años mi vida cambió para siempre después de un accidente muy grave. Hubo momentos de silencio, miedo y días en los que parecía difícil encontrar esperanza. Reconstruirse después de algo así no ocurre de un día para otro; es un camino lento, hecho de pequeños pasos, paciencia y mucha fe en la vida.

En medio de ese proceso siempre estuvo Grupie. Sin decir una palabra, con su mirada tranquila y su compañía constante, se convirtió en uno de esos apoyos silenciosos que sostienen cuando todo parece tambalearse. Muchas veces, en los días más difíciles, simplemente estaba ahí. Y eso era suficiente.
El año pasado la vida también lo puso a prueba. De un momento a otro perdió la movilidad de sus patas traseras. Verlo así fue duro. Pero decidimos no rendirnos. Con su pequeña silla de ruedas volvió a salir conmigo a la calle, a sentir el viento, a pasear y a seguir descubriendo el mundo a su manera.
Hoy entiendo que nuestra historia es, en el fondo, una historia de aprendizaje compartido. Así como él estuvo conmigo cuando yo estaba aprendiendo a volver a vivir, ahora su valentía me recuerda algo muy simple y muy profundo: que incluso cuando la vida cambia nuestros pasos, siempre podemos encontrar nuevas formas de seguir adelante.
Grupie quizá camine distinto ahora. Yo también.
Pero seguimos aquí, intentando vivir con amor cada día.
Y eso, muchas veces, es lo que significa volver a ponerse de pie otra vez.
Gina Cantillo Del Rio




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